Extracción artesanal

Salinas tradicionales con más de doscientos años de antigüedad

EL SALTADERO

Un ingenioso sistema de captación de agua de mar

A diferencia de otras salinas tradicionales, en las salinas del Carmen la captación del agua del mar se hace de una forma insólita.

El viento empuja las olas contra las rocas y por el impacto se forma una espuma que “salta” a una piscina natural, el saltadero.

En la espuma que se forma por el agua golpeada, es donde se concentra más sal y de mejor calidad y es la que utilizamos en las Salinas del Carmen. El agua se conduce a los cocederos por acción de la gravedad. El proceso es totalmente natural, tan solo son necesarios la fuerza del mar, el viento y la gravedad.

El sol, el buen hacer y la paciencia de los salineros hacen el resto para conseguir esta sal crujiente de fina textura. El sol evapora lentamente el agua y la sal se va depositando en el fondo. El salinero, extrae la corteza de sal con sumo cuidado, y la deja escurrir en el borde de los tajos.

Cuando el sol limpia y seca la sal, ya está lista para envasar. El mismo proceso tradicional se viene repitiendo sin modificaciones desde hace infinidad de años para obtener esta excepcional sal marina tradicional de Fuerteventura.

La producción limitada

En la extracción de la Sal de Fuerteventura Salinas del Carmen no interviene ningún tipo de máquina, siendo un sistema totalmente artesanal que se desarrolla utilizando medios y recursos tradicionales.

Esto hace que la Sal de Fuerteventura Salinas del Carmen tenga una producción limitada, convirtiéndola en un producto único, exclusivo y muy apreciado en el mercado gastronómico.

SALINAS DEL CARMEN

Sabor a sal, sabor a mar

La Sal Marina Tradicional de Fuerteventura, posee un sabor salado suave y sin amargor que no deja rastro de sequedad ni amargor en el paladar, puesto que no contiene aditivos.

Es una sal sin refinar que además de ser muy baja en sodio, es rica en oligoelementos y minerales.

El particular sistema de extracción tradicional de nuestras salinas, favorece la conservación de todas las cualidades naturales de la sal marina, dando como resultado una sal con más magnesio, zinc y calcio.

“Foto cedida por Felipe Gil

Un Legado Centenario

Tradición y Excelencia en Cada Grano de Sal

Nuestra historia se entrelaza con la rica tradición salinera de Fuerteventura, donde las Salinas del Carmen han sido testigos de siglos de producción artesanal de sal marina. Cada grano de nuestra sal refleja el cuidado y la dedicación con los que se ha preservado este legado centenario, ofreciendo un producto de calidad excepcional que captura la esencia misma del mar.

Las Salinas del Carmen están situadas en la costa este de Fuerteventura. Antiguamente conocidas como las Salinas de Hondurilla, se crearon en el siglo XVIII. Son las primeras salinas de Fuerteventura que entraron en funcionamiento y las únicas de la isla que aún se conservan en activo.

En 1910

D. Manuel Velázquez Cabrera (Tiscamanita 1863 – Madrid 1916) modernizó las salinas y las configuró tal y como las conocemos hoy en día.

En 1995

En 1995 el Cabildo de Fuerteventura puso en marcha un plan de rehabilitación y debido a su gran valor histórico, etnográfico, ecológico y ambiental, fueron declaradas en el año 2002 Bien de Interés Cultural.

Métodos artesanales

Desde su origen hasta nuestros días, la Sal de Fuerteventura Salinas del Carmen se sigue elaborando con los mismos métodos artesanales tradicionales.

Sabor Auténtico del Atlántico

La Distinción de Nuestra Sal de Fuerteventura

La sal de Fuerteventura Salinas del Carmen destaca por su sabor único, impregnado con las notas salinas del Atlántico y el carácter especial de esta tierra volcánica. Recolectada de forma artesanal y respetuosa con el medio ambiente, nuestra sal conserva todos los minerales y matices que hacen de cada bocado una experiencia sensorial inigualable.

Compromiso con la Calidad y la Sostenibilidad

Nuestro Sello Distintivo

En nuestra historia, la calidad y la sostenibilidad son pilares fundamentales. Nos comprometemos a ofrecer un producto excepcional que no solo deleite tu paladar, sino que también respete el entorno natural en el que se produce. Desde la protección de los ecosistemas marinos hasta la promoción de prácticas responsables, nuestra sal de Fuerteventura Salinas del Carmen es sinónimo de excelencia y compromiso con el medio ambiente.